🌿 Huerta, tormenta y primeras cosechas: un día en Alma de Almeyra
Somos Matías y Laura, Alma de Almeyra. Hace un tiempo decidimos dejar la ciudad para vivir y desarrollar nuestro emprendimiento en un pueblo rural de la provincia de Buenos Aires. Y desde acá, desde el presente, nos gusta compartir cómo es este camino que elegimos.
Este día empezó como tantos otros en la huerta, con ganas de mostrarles cómo viene creciendo todo… pero la naturaleza tenía otros planes. El cielo se fue poniendo oscuro, la tormenta se acercaba y sabíamos que había que aprovechar los minutos antes de que largara la lluvia.
🌧️ Cuando el cielo avisa, la huerta responde
Entre gotas que empezaban a caer, salimos a recorrer la huerta. Queríamos cosechar zapallitos antes de que el agua se largara con todo. Y ahí estaban: verdes, firmes, hermosos. De esos que ya hacen pensar en una buena tarta casera, o revueltos con queso mmm….
Ver las plantas así, tan distintas a como estaban hace apenas unos meses, nos sigue emocionando. La huerta crece, responde, y nos devuelve mucho más de lo que sembramos. La abundancia es una constante en la naturaleza.
Entre zapallitos, también asoman los tomates, todavía esperando su momento. Todo llega a su tiempo.
🥬 Rúcula, granizo y resiliencia
En otro rincón de la huerta, la rúcula cuenta su propia historia. Hace unos días, una noche de granizo la golpeó fuerte. Pensamos que no iba a salir adelante. Pero de una planta que dejamos florecer y dar semillas, hoy tenemos una rúcula hermosa, llena de aroma y sabor.
Cortarla y sentir ese perfume intenso es una de esas pequeñas grandes alegrías que nos regala la vida simple. Ideal para una ensalada fresca o para terminar una pizza casera.
La huerta también enseña eso: resiliencia, paciencia y confianza.
🌱 Lo que enciende nuestra vida
Mientras esperábamos la tormenta, pensábamos en algo para escribir en el pizarrón este sábado cuando preparamos el espacio para recibirlos:
“Buscá lo que enciende tu alma.”
Nosotros encontramos eso que enciende la nuestra acá: en la huerta, en la cocina, en los días de lluvia, en las cosechas pequeñas, en compartir lo que aprendemos.
Aunque la lluvia terminó cayendo con fuerza y hubo que levantar campamento, nos quedamos con la alegría de lo cosechado y con la certeza de que este camino elegido vale la pena.
Si te gusta acompañarnos en estos días simples, de huerta y vida rural, te invitamos a ver el video completo donde mostramos todo este recorrido, tal como fue, bajo el cielo que anunciaba tormenta.
👉 Mirá el video acá:
Gracias por estar del otro lado y ser parte de Alma de Almeyra 🌿
Con cariño,
Matías y Laura
PD: Puse esa foto del atardecer en la entrada porque es lo que veo desde la ventana de mi casa. Por alguna razón que desconozco esa vista me da mucha paz ojalá les guste tanto como a mi.


