así va nuestra huerta en invierno
El invierno en la huerta tiene fama de aburrido. Y es verdad que no está tan colorida como en verano, pero tiene su encanto (por lo menos para nosotros). Esta semana tuvimos dos tareas concretas: terminar el repique de las lechugas y hacer la primera cosecha de zanahorias del tambor.
Las dos cosas salieron bien… más o menos. Pero para eso estamos acá: para contarles todo, incluyendo las partes donde nos reímos de nosotros mismos.
El repique de lechugas: por qué se hace y cómo
El repique es ese paso intermedio que muchos saltan y después se preguntan por qué las plantas no agarran bien. Básicamente consiste en separar las plantitas que nacieron juntas y darle a cada una su propio espacio antes de pasarlas a la tierra definitiva.
¿Por qué no pasarlas directo a la tierra desde el almácigo? Porque todavía no están listas. Son chicas, delicadas, y un cambio tan brusco puede estresarlas demasiado. El repique es como una etapa intermedia donde la planta se fortalece, desarrolla mejor su sistema de raíces y llega más robusta al lugar donde va a crecer de verdad.
En nuestro caso usamos macetitas individuales con tierra preparada. El proceso es simple: sacás con cuidado cada plantita (fijate que salga con su raíz), hacés un agujerito en la maceta, la ponés bien apretadita para que no quede floja, regás y listo. Lo que parece un detalle menor hace toda la diferencia en cómo va a quedar la lechuga después.
Ya habíamos mostrado cómo arrancar este proceso y esta semana terminamos de repicar las que quedaban. Se pueden ver clarísimo las que ya están separadas versus las que todavía siguen juntas: las primeras ya tienen mejor porte, más espacio, más vida. te dejamos el video para que veas el paso a paso abajo 👇🏻
La cosecha de zanahorias: con expectativas, realidad y risas
Acá fue donde nos divertimos un poco más. Habíamos hecho todo el proceso con cuidado: llenamos un tambor grande con un sustrato muy fino, suelto, justamente para que las zanahorias no encuentren resistencia y puedan crecer largas y derechas. La teoría era impecable.
La realidad fue un poco diferente.
Las primeras que salieron eran pequeñas. Chiquitas. Algunas directamente bebé. Y no faltó el comentario («¿esto es todo lo que creció?») ni las risas. Pero a medida que fuimos sacando, empezaron a aparecer algunas más grandes, de 8 cm o más, con un perfume a zanahoria fresca que te llega directo en cuanto empezás a sacar y la humedad de la tierra se libera. Eso no tiene precio.
¿Por qué no crecieron más grandes? Todavía lo estamos analizando. Nuestra tierra es muy arcillosa: apenas unos 10 cm de capa fértil y abajo todo arcilla. Por eso apuntamos al tambor con sustrato preparado.
Puede ser que necesiten más tiempo, puede ser algo de la composición del sustrato, puede ser simplemente que estas son las zanahorias que nos tocaron esta vez. La huerta es así: prueba y error, temporada tras temporada.
Lo que sí quedó claro es que lo mejor es ir sacándolas de a poco, a medida que las vamos usando, en lugar de cosechar todo de golpe. La tierra las conserva mejor que cualquier cajón.
Una nueva siembra ya en preparación
Mientras cosechábamos, ya estaba planeando otra vuelta con tierra mezclada con arena y humus, lista para una nueva siembra de zanahorias. La idea es aprender de esta cosecha y ajustar: más espacio, mejor mezcla, y ver si la próxima vez salen un poco más grandes.
Ese es el ciclo. Una cosecha termina y ya estás pensando en la próxima. No por ansiedad sino porque la huerta te enseña a mirar siempre un poco hacia adelante.
Lo que aprendimos esta vez
Cada cosecha, aunque no salga perfecta, deja algo. Esta vez aprendimos que:
- Las zanahorias en sustrato suelto sí crecen mejor que en tierra arcillosa, pero el tamaño final depende de varios factores combinados.
- El repique es un paso que no hay que apurar. Mejor darles tiempo en las macetitas antes de pasar a la tierra definitiva.
- Cosechar de a poco, según lo que vas usando, es mucho mejor que sacar todo junto.
- Y que el olor de una zanahoria recién sacada de la tierra no tiene comparación con ninguna del supermercado.
Si querés planificar tu propia siembra de zanahorias u otras hortalizas, te dejamos nuestro calendario de siembra gratuito para que puedas organizarte por meses y no perderte ninguna fecha importante.
Seguimos sembrando…
Seguimos aprendiendo…
Laura y Matías
Alma de Almeyra 🌿


