Hay algo que no te cuentan mucho cuando empezás la huerta…
Las babosas.
O mejor dicho… te lo cuentan, pero no entendés realmente lo que significa hasta que lo vivís.
Porque una cosa es leer “pueden comerse las plantas”…
Y otra muy distinta es salir a la noche con una linterna… y ver que están en todos lados.
Literal.
La escena (bastante real…)
Hace unos días salí a la huerta de noche… con esa idea medio inocente de “voy a ver qué está pasando”.
Y ahí estaban.
En las hojas…
en la tierra…
en los bordes de los canteros…
Algunas chiquitas… otras bastante grandes (demasiado para mi gusto jajaja).
Y lo peor no es verlas…
Es ver lo que dejan.
Hojas comidas… plantines recién nacidos destruidos… brotes que desaparecen de un día para el otro.
Ahí entendí que el problema no era menor.
Y lo que quedó del brócoli de la imagen también jaja
Qué daño están haciendo
En mi caso, están atacando sobre todo:
- verdeos (que ya venían medio rebeldes…)
- plantines chicos
- hojas tiernas
Y claro… uno siembra con ganas, cuida, riega… y de golpe en una noche puede perder bastante.
No es que te arruinan toda la huerta… pero sí te desgastan.
Y bastante.
Lo primero que hice (lo más básico)
Salí a cazarlas.
Sí… así nomás.
De noche, con linterna, una por una.
No es glamoroso… pero es efectivo.
El tema es que:
👉 al otro día… hay más.
Entonces entendí que esto no se resuelve con una sola salida nocturna.
Cosas que estoy probando
No tengo una “receta mágica” (y si alguien te la vende… dudá un poco).
Pero sí estoy probando varias cosas.
🌿 1. Recolección manual
La más directa.
✔ funciona
❌ lleva tiempo
❌ hay que ser constante
Es medio tedioso… pero te baja bastante la población si lo hacés seguido.
🍂 2. Mantener más limpio el bancal
Me di cuenta de que donde hay:
- humedad
- refugio
- restos
Ahí están más cómodas.
Entonces empecé a:
- ordenar un poco más
- evitar acumulación innecesaria
- observar dónde se esconden
- sacar ladrillos y cascotes
No elimina el problema… pero ayuda.
🔥 3. Barreras (probando…)
Estoy probando algunas cosas tipo:
- ceniza
- cáscaras
Todavía no tengo una conclusión clara.
A veces parece que funciona… a veces no tanto.
Así que esto queda en “en prueba”.
Lo que voy entendiendo (de a poco)
Esto no es una guerra que ganás en un día.
Es más bien un equilibrio.
Si hay humedad… si hay refugio… si hay comida…
Van a estar.
Entonces la clave no es eliminarlas al 100% (eso no va a pasar)… sino bajar la presión para que la huerta pueda seguir.
Algo que me hizo ruido
Al principio mi reacción fue:
👉 “las tengo que eliminar”
Pero después empecé a pensar distinto…
La huerta no es un ambiente controlado.
Es un ecosistema.
Y todo lo que aparece… aparece por algo.
No significa que haya que dejarlas hacer lo que quieran (claramente jajaja)…
pero sí entender que no todo se controla del todo.
Qué estoy haciendo ahora
Hoy estoy en esta combinación:
✔ salir cada noche o cada dos noches
✔ observar más que antes
✔ mantener los espacios más ordenados
✔ probar sin esperar milagros
Y sobre todo…
No frustrarme tanto.
Porque si no… la huerta se vuelve pesada.
Si estás pasando por lo mismo…
No sos el único.
Y no es que estás haciendo todo mal.
Es parte del proceso.
De hecho, muchas veces cuando la huerta empieza a “funcionar”… también empieza a atraer más vida.
Y ahí aparecen estos desafíos.
Una reflexión (de las que van cayendo solas…)
Hay algo que me viene pasando con la huerta…
Y es que cada problema te obliga a cambiar la forma de mirar.
Al principio querés controlar todo.
Después empezás a observar más.
Y de a poco entendés que la huerta no se domina… se acompaña.
Las babosas están siendo parte de ese aprendizaje.
Aunque preferiría que fueran menos… no te voy a mentirr jajaja.
Si recién estás empezando
Si todavía estás armando tu huerta, hay cosas que ayudan desde el inicio.
Por ejemplo, tener bien el suelo y el manejo general.
👉 Nosotros contamos cómo lo hacemos en este artículo:
Cómo preparar la tierra para una huerta
Y también cómo organizarnos mejor con las siembras:
Todo eso, aunque no lo parezca, influye.
Porque una huerta más equilibrada… resiste mejor.
Seguimos sembrando…
seguimos aprendiendo…
Laura y Matías
Alma de Almeyra 🌿


