Preparar la tierra para la temporada

así armamos los bancales en Almeyra

Ya arrancamos con la preparación de la tierra para esta temporada. Tenemos dos bancales nuevos: uno ya está en producción, con repollos y espinacas creciendo tranquilos, y el otro todavía lo estamos armando. Este es de esos momentos del año en los que no hay mucho para mostrar (no hay flores, no hay cosecha, no hay nada demasiado fotogénico), pero es donde se juega buena parte de lo que después va a pasar en la huerta.

 

Cómo preparamos la tierra, paso a paso

No tenemos ningún método sofisticado ni nada que hayamos leído en un manual. Lo hacemos siempre de la misma forma porque nos viene funcionando bien, y la verdad es que con eso alcanza.

Primero delimitamos el bancal de 75 cm de ancho por 6 metros de largo. Luego empezamos a aflojar la tierra con el bieldo (una especie de tenedor grande con dientes bien fuertes), cuando terminamos desterronamos. Rompemos esos bloques grandes de tierra compactada que quedan después del invierno o de un bancal que estuvo un tiempo sin trabajar. Y después sacamos las piedras, todas las que van apareciendo mientras vamos removiendo. Y la mayor cantidad de raíces que podamos también.

Esta vez lo estamos haciendo distinto a la vez pasada, o mejor dicho: lo estamos haciendo bien, porque la vez pasada nos salteamos parte de este trabajo. No desterronamos como correspondía y no sacamos todas las piedras que había. Y se nota. Ahora que estamos limpiando mucho más a fondo, la tierra queda con otra textura, más suelta, más de «dar vuelta» (por lo menos para mí, es la diferencia entre una tierra que parece dormida y una que ya está lista para recibir algo).

Es un aprendizaje simple pero real: en la huerta, lo que no hacés bien en la preparación, después te lo cobra la planta.

 

Una etapa lenta que se disfruta

Armar un bancal nuevo no es rápido. Lleva su tiempo, hay que agacharse muchas veces, hay que tener paciencia con las piedras que parecen no terminarse nunca. Pero es una de esas tareas que, lejos de cansar, se disfrutan. Tiene algo de meditativo estar ahí, con las manos en la tierra, sin apuro, viendo cómo un pedazo de tierra dura y compactada se va transformando en algo que en unas semanas va a estar lleno de vida.

No hace falta que todo en la huerta sea cosecha o resultado inmediato. A veces el trabajo más silencioso, el que nadie ve, es el que sostiene todo lo demás. El preparar la tierra mucha veces define si realmente la huerta es lo que querés, porque es lento y trabajoso y a veces te dan ganas de rendirte jaja… pero si la huerta es tu pasión indefectiblemente volvés a la tierra.

Lo que viene

Con el primer bancal ya sembrado y el segundo en preparación, la idea es seguir sumando espacio de a poco, sin apurar los tiempos. Si estás pensando en armar tu propia huerta o ampliar la que ya tenés, este es un buen momento para arrancar con la preparación de la tierra, antes de que llegue la primavera de lleno.

Si querés una guía para saber qué sembrar y cuándo, después de que la tierra esté lista, te dejamos nuestro calendario de siembra, que armamos justamente para estos momentos del año.

Seguimos sembrando…

Seguimos aprendiendo…

Laura y Matías

Alma de Almeyra 🌿

 

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