la conserva que no planeamos hacer (y salió espectacular)
Empiezo este post diciendo que realmente no esperabamos hacer esta conserva pero es la huerta siempre sorprendiéndote y desafiando tu ingenio y creatividad y bueno en eso estamos…
Cuando la huerta te obliga a improvisar
Esto pasó hace apenas un par de días, ya entrados en primavera. La idea original era simple: sacar dos o tres rabanitos para la ensalada del mediodía. Pero cuando fui a la huerta y empecé a tirar, resultó que estaban todos listos al mismo tiempo (los rabanitos tienen esa costumbre de madurar en manada, por lo menos para mí siempre me agarran de sorpresa). Así que terminé cosechando toda la cama de una sola vez. En este video que te dejo esta el momento de la cosecha
Y ahí surgió el problema lindo: ¿qué hacemos con tantos rabanitos?
De la duda a la conserva
Nunca habíamos hecho rabanitos en conserva. Ni siquiera lo teníamos pensado como plan. Pero con esa cantidad, dejarlos en la heladera para que se fueran poniendo feos no tenía sentido. Así que decidimos probar algo nuevo: rabanitos encurtidos.
La mezcla que usamos
Nada demasiado complicado, la verdad. Hicimos un encurtido con:
- Una parte de vinagre
- Una parte de vino
- Una parte de agua
- Pimienta en grano
- Hojas de laurel
- Otros condimentos que teníamos a mano
Los cortamos en rodajas finas y los acomodamos bien en el frasco, cubrimos con la mezcla y los dejamos reposar. Nada de procesos larguísimos ni fórmulas exactas al gramo: así se cocina (y se conserva) en el campo, con lo que hay y con ganas de probar.
La espera (corta, pero eterna)
Los dejamos descansar de un día para el otro, unas 30 horas en total. Ese tiempo de espera siempre es un poco de intriga: no sabés si te va a salir bien hasta que abrís el frasco.
El resultado: mejor de lo esperado
Cuando finalmente los probamos, la verdad es que nos sorprendieron. El sabor fue lo que más nos gustó, sin ninguna duda: el vinagre y el vino le dieron un toque justo, ni muy fuerte ni muy suave, y el laurel con la pimienta terminaron de redondear todo. Quedaron exquisitos.
Fue una de esas conservas que nacen medio de casualidad —por no dejar que se echen a perder rabanitos de más— y terminan convirtiéndose en algo que vas a querer repetir a propósito.
¿Se puede hacer con otras verduras?
Totalmente. La lógica del encurtido (vinagre, vino, agua y condimentos a gusto) funciona con muchas verduras de la huerta, nosotros vamos a seguir probando con más. Si te gustó esta idea y querés animarte a hacer tus propias conservas caseras, en nuestro ebook de conservas caseras vas a encontrar 3 recetas paso a paso para no perderte nada, y así aprovechar al máximo lo que va dando la huerta en cada estación.
Seguimos sembrando…
Seguimos aprendiendo…
Laura y Matías
Alma de Almeyra 🌿


