mermelada casera de naranjas con cáscara

Hay algo que pasa cuando llega el invierno y los naranjos se llenan de fruta. Una urgencia tranquila, digamos. La sensación de que hay que hacer algo con todo eso antes de que se vaya. Y nosotros encontramos la respuesta hace un tiempo en algo muy simple: mermelada de naranja casera.

No necesitás mucho. No necesitás ser cocinero. Solo necesitás naranjas, azúcar, una olla y un poco de paciencia. Lo que vas a lograr al final es un frasco de algo que sabe completamente distinto a cualquier cosa que hayas comprado en un supermercado. (Por lo menos para mí, esa diferencia ya no tiene vuelta atrás.)

Acá te contamos exactamente cómo lo hacemos nosotros.

Por qué hacer mermelada de naranja en casa

La mermelada de naranja casera tiene varias ventajas sobre la industrial que vale la pena mencionar antes de arrancar.

Primero, sabés exactamente qué lleva. Sin conservantes, sin colorantes, sin espesantes artificiales. Solo fruta y azúcar. Segundo, podés controlar el dulzor y la consistencia a tu gusto. Hay gente que la prefiere más líquida, otros más firme. En casa, eso lo decidís vos. Y tercero, el costo es mínimo comparado con lo que pagás por un buen frasco artesanal.

Además, en invierno las naranjas están en su mejor momento. Más dulces, más jugosas, más baratas. Es la época ideal para hacer una buena cantidad y tener frascos para todo el año.

 

Qué naranjas usar

Cualquier variedad sirve, pero las naranjas de ombligo son ideales porque tienen menos semillas y son muy jugosas y se puede aprovechar la cáscara porque es más tierna, las de jugo la cáscara es muy dura y no queda muy bien. Si tenés acceso a naranjas de árbol propio o de quinta, mejor todavía: la cáscara va a tener más aceites esenciales y la mermelada va a quedar más aromática.

Un detalle importante: como vamos a usar la cáscara, elegí naranjas que no estén tratadas con cera o agroquímicos si podés. Si no, lavalas muy bien con agua caliente antes de empezar.

Los ingredientes

La proporción es simple y fácil de recordar:

  • 750 gramos de azúcar por cada kilo de fruta
  • Naranjas (la cantidad que quieras hacer)
  • Agua

Nada más. Así de simple.

Cómo hacer mermelada de naranja casera paso a paso

Paso 1: preparar la fruta

Acá está el secreto de esta receta: no usamos toda la naranja de la misma manera. Cortamos la mitad de las naranjas con cáscara, en rodajas bien finitas, casi transparentes. Esas rodajas van a aportar el sabor intenso de los aceites de la cáscara y una textura característica que hace que esta mermelada sea única.

La otra mitad la pelamos y la cortamos en trozos. Estos trozos van a aportar el jugo y la pulpa.

Mezclar las dos preparaciones da un equilibrio perfecto: la intensidad de la cáscara con la dulzura de la pulpa.

Paso 2: el primer hervor

Ponemos toda la fruta en una olla, cubrimos con agua y llevamos a hervor. Cocinamos durante 10 minutos desde que rompe el hervor.

Este paso es importante porque suaviza la cáscara y elimina parte del amargor natural de la naranja. No te saltes este paso pensando que vas a ahorrar tiempo: vale la pena.

Pasados los 10 minutos descartamos el agua y dejamos las naranjas listas en la olla para agregarle el azúcar

Paso 3: agregar el azúcar

Después agregamos el azúcar: 750 gramos por cada kilo de fruta que usamos al principio.

Revolvemos bien para que el azúcar se disuelva y volvemos a llevar al fuego. Ahora empieza la parte que requiere paciencia: cocinar a fuego medio, revolviendo de vez en cuando, hasta que la mermelada tome consistencia.

Paso 4: cocinar hasta el punto

¿Cómo sabés que está lista? La prueba clásica es poner una gotita en un plato frío y ver si se mantiene o si corre. Si se mantiene y tiene una consistencia gelatinosa al tacto, está.

El tiempo depende de la cantidad de fruta y del fuego, pero en general son entre 30 y 50 minutos desde que agregás el azúcar. No te alejés mucho de la olla en esta etapa porque puede pegarse en el fondo.

Paso 5: enfrascar

Con la mermelada todavía caliente, llenamos los frascos previamente esterilizados hasta el borde, tapamos, el que quiera darlo vuelta lo puede hacer, para nosotros no cambia nada. Cuando los dejás al derecho y la tapa no cede al presionarla en el centro, el vacío se formó bien.

Guardados en un lugar fresco y oscuro, duran meses. Una vez abiertos, a la heladera.

 

Un par de tips de nuestra experiencia

Las rodajas de cáscara tienen que ser realmente finas. Si son gruesas, van a quedar duras en la mermelada. Un buen cuchillo o una mandolina ayudan mucho.

No te preocupes si al principio parece muy líquida. La mermelada espesa bastante al enfriarse. Mejor sacarla un poco antes de lo que creés que está lista que pasarte de cocción y que quede demasiado firme.

Y si te gusta un toque diferente, un par de clavos de olor o una ramita de canela durante la cocción le dan una complejidad que queda muy bien con la naranja.

Por qué esta receta nos gusta tanto

Hay algo en hacer mermelada casera que conecta con algo más profundo que solo el resultado en el frasco. Es saber de dónde viene lo que comés. Es aprovechar lo que da la temporada. Es tener algo hecho con tus propias manos para compartir con la gente que querés.

En Alma de Almeyra creemos en eso. En que volver a hacer las cosas simples es una forma de vivir mejor. Y la mermelada de naranja casera es, en ese sentido, un buen lugar para empezar.

Seguimos sembrando…

Seguimos aprendiendo…

Laura y Matías

Alma de Almeyra 🌿

 

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