Qué sembramos en septiembre en la huerta

lo que hacemos en Almeyra

Septiembre en la huerta es un mes bipolar. Una mañana te hiela hasta las ganas de salir a regar y a la tarde ya andás en manga corta preguntándote si no será hora de plantar todo de una. Spoiler: no. Todavía no. Pero se siente que algo cambió, y si sos de los que usan almácigo, este es EL MES. El que define si en diciembre vas a tener plantas fuertes o vas a estar corriendo de atrás toda la temporada (a mí me pasó, no lo recomiendo).

Te cuento lo que estoy sembrando yo este año, con la salvedad de siempre: esto es lo que funciona en mi huerta, con mi tierra y mi clima. Ajustá según tu zona.

 

Las protagonistas del mes: tomate, pimiento y berenjena

Si tuviera que elegir tres cultivos para representar septiembre acá, son estos tres. Todo gira alrededor de ellos este mes, son las estrellas y lo saben. Comparten timing: necesitan calor para germinar bien, así que la jugada es arrancarlos en almácigo (adentro o en un lugar protegido) y recién trasplantarlos cuando pase el riesgo de helada.

Es tentador adelantarse, lo sé — yo también quiero tener el cantero lleno YA, ese ansia de huertero de primavera que nos agarra a todos. Pero una helada tardía te puede arruinar semanas de trabajo en una sola noche, y créanme que esa frustración no vale la pena. Mejor la ansiedad de esperar que la bronca de resembrar.

Para fin de mes: las cucurbitáceas

Zapallito, zapallo de tronco, zapallo común — todo lo que es cucurbitácea lo dejo tranquilo hasta la segunda quincena de septiembre. Necesitan la tierra un poco más tibia que el trío anterior, así que no hay apuro. De hecho, acá apurarse suele salir mal: germinan mal en tierra fría y terminás resembrando (por experiencia propia, otra vez).

La lechuga, que nunca falta

Y en paralelo a todo esto, sigo con la lechuga, que en mi huerta jamás está ausente, es como ese amigo confiable que siempre responde el mensaje. Voy alternando variedades para no aburrirme siempre de lo mismo, y de paso sumar algo de color a la ensalada: mantecosa, criolla, morada. No tienen ningún misterio como cultivo, pero son las que más agradezco tener resueltas mientras el resto de la huerta todavía está en veremos.

La novedad de la temporada: porongo para mates

Y esta sí que no me la esperaba. Un vecino, cocinero y amigo Joaquín me regaló semillas de porongo — la calabaza con la que se hace el mate en sí (Lagenaria siceraria, para el que le guste el nombre en difícil). No es la típica de esta zona y sé que lleva su tiempo, pero estoy re contento con el desafío de meterme en algo nuevo. Si logro sacar aunque sea un mate propio de mi huerta, ese día me la voy a creer. Además hace muchos años que mi mate es una calabacita y poder cultivarlas yo mismo me ilusiona un montón.

 

El semillero: donde más aprendo (a los golpes)

Todos los años cometo algún error con el semillero, es casi una tradición no buscada. Este año la meta es simple: hacer varios semilleros en vez de uno solo, para no depender de que «prenda» todo de una sola tanda. Si algo falla en uno, tengo otros de respaldo. Suena obvio dicho así, pero llevó unas cuantas temporadas de plantines fallidos para caer en la cuenta.

Si querés organizarte con fechas concretas, armamos un calendario de siembra que usamos nosotros mismos — te lo dejamos acá abajo.

👉 Descargá el calendario de siembra


Gracias por estar…

Seguimos sembrando…

Seguimos aprendiendo…

Laura y Matías

Alma de Almeyra 🌿

 

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