lo que vamos a sembrar nosotros este mes
Octubre es el mes que veníamos esperando desde hace rato. Si tenés huerta, sabés de qué hablamos: durante buena parte de la primavera uno mira los almácigos, mira el cielo, mira el pronóstico (y las heladas, que siempre andan cerca) y se aguanta las ganas de sembrar todo junto. Pero llega octubre, la tierra ya está más tibia, el calor se va acomodando y por fin se puede.
En esta entrada te contamos qué vamos a sembrar nosotros este octubre en la huerta, qué va directo a la tierra y qué arranca en semillero, el error que nos costó varias plantas el año pasado y por dónde recomendamos empezar si recién estás armando tu primera huerta.
Qué sembramos nosotros en octubre en la huerta
Este mes la lista es larga, y es la de todas las plantas de verano que veníamos esperando para poder sembrar:
- Tomate
- Pimiento
- Berenjena
- Zapallo
- Zapallito de tronco
- Pepino
- Poroto
- Albahaca
Tomate, pimiento y berenjena los sembramos de vuelta, porque son de esas plantas que a una huerta de verano no le pueden faltar (por lo menos para nosotros). A eso le sumamos zapallo, zapallito de tronco, pepino, poroto y albahaca, y con eso la huerta queda lista para el calor.
Todas estas plantas tienen algo en común: les encanta el calor y no soportan el frío. Una helada tardía las puede arruinar en una sola noche. Por eso las dejamos para ahora, y no las apuramos por más ganas que tuviéramos (que eran muchas, jajaja).
Qué va directo a la tierra y qué arranca en semillero
Esta es una de las preguntas que más nos hacen, así que la separamos en dos partes.
Lo que sembramos directo a la tierra
Este mes sembramos directo en el cantero albahaca, rúcula, rabanito, remolacha y zanahoria. Son las más agradecidas para sembrar de esta manera: ponés la semilla en el lugar donde se va a quedar, la tapás con un poquito de tierra, regás con cuidado y esperás.
Con la zanahoria conviene sobre todo sembrar directo, porque a sus raíces no les gusta que las muevan de lugar. Si las trasplantás, se pueden deformar o cortar, y después tenés una zanahoria con formas raras (que igual se come, pero bueno).
La rúcula, el rabanito -y la albahaca son todavía más fáciles: casi no piden nada, salvo tierra suelta, sol y agua. En pocas semanas ya tenés para la ensalada o para la salsa.
Lo que arranca en semillero
Tomate, pimiento y berenjena, para nosotros, empiezan en semillero. Necesitan más tiempo y más calor al principio, y ahí, entre el semillero y la plantinera, los podemos cuidar de cerca antes de pasarlos a la tierra cuando ya tienen fuerza.
Zapallo, zapallito de tronco, pepino y poroto los sembramos en vasito, así que también pasan por el semillero y van a la tierra recién cuando ya tienen fuerza y el frío quedó atrás. Cada huerta y cada persona tiene su método, y lo importante es que la planta llegue a la tierra sin sufrir el frío.
Si querés ver más sobre semilleros y plantinera
De los semilleros ya hablamos bastante por acá, con aciertos y con errores. Si querés ir más a fondo, te dejamos dos entradas que van de la mano: Cómo hacer almácigos caseros y los errores que cometemos y Plantines: cómo los organizamos en la huerta. Y si te quedaste con ganas de saber qué hicimos el mes pasado, está Qué sembrar en septiembre en la huerta.
El error del año pasado: el sol
Si hay algo que aprendimos de verdad el año pasado, fue esto: pusimos plantas que necesitan sol en lugares donde no les llegaba el sol suficiente. Y no salieron.
No fue la semilla, ni el semillero, ni el riego. Fue una cuestión de sol, nada más (y nada menos). Nos pasó de mirar el cantero a las diez de la mañana, ver que estaba soleado y dar por hecho que era un buen lugar. Pero el sol se mueve, y a la tarde ese mismo rincón estaba a la sombra de un árbol o de la pared.
Lo que hacimos ahora es simple: antes de sembrar, pasamos un día mirando el terreno y fijándonos a qué hora le llega el sol a cada cantero y cuántas horas se queda. Es un trabajo aburrido, pero te ahorra mucha frustración.
Una regla que nos sirve: las plantas de fruto (tomate, pimiento, berenjena, zapallo, pepino, poroto) necesitan sol directo la mayor parte del día, y como mínimo unas seis horas. Las hojas (acelga, lechuga, rúcula) se arreglan mejor con un poco menos. Así que si tenés un rincón medio sombreado, ahí van las hojas, y los tomates al lugar más soleado.
Si recién empezás la huerta, empezá por las hojas
Si estás empezando y no sabés por dónde arrancar, nuestro consejo es el más simple de todos: empezá por lo más fácil, y lo más fácil son las hojas.
- Acelga: es agradecida y aguanta bastante. La cosechás de a poco, cortando las hojas de afuera, y la planta sigue dando durante mucho tiempo.
- Lechuga: crece rápido y enseguida ves el resultado, que para quien empieza es lo que más motiva.
- Rúcula: casi no te pide nada y en pocas semanas ya tenés para la ensalada.
Además de ser fáciles, las hojas perdonan más los errores de sol que los tomates o los zapallos. Si te equivocás de lugar, lo más probable es que igual te den algo para comer. Y cuando cosechás tu primera ensalada de la huerta, te dan ganas de seguir con todo lo demás. Eso, por lo menos para nosotros, es lo más importante: que la huerta te dé ganas de volver.
Cómo cuidar la siembra las primeras semanas
Sembrar es solo el primer paso, y lo que viene después también cuenta. Nosotros tratamos de tener en cuenta algunas cosas:
- Riego suave y constante. En las primeras semanas, la semilla y la plantita nueva necesitan que la tierra no se seque, pero tampoco que quede encharcada. Regamos de a poco, mejor a la mañana temprano.
- Cuidado con el frío de las noches. Aunque ya sea octubre, una noche fría puede asomar. Si las plantitas están a la intemperie, tenemos a mano algo para taparlas.
- Mirar todos los días. No hace falta pasar horas en la huerta, pero un recorrido corto cada mañana te muestra qué plantas necesitan agua, cuáles tienen bichitos y cuáles ya crecieron.
- Anotar lo que sembraste y cuándo. Parece una pavada, pero a los dos meses ya no te acordás qué cantero era de qué. Nosotros lo anotamos y se lo agradecemos al año siguiente.
Para no olvidarte de nada: el calendario de siembra
Si querés tener a mano qué sembrar en cada mes, armamos un calendario de siembra que podés descargar acá: Calendario de siembra de Alma de Almeyra. Está pensado para que en un vistazo veas qué se puede sembrar ahora y qué conviene esperar.
Mirá cómo lo hacemos en la práctica
Si preferís verlo en acción, en el canal tenemos un video sobre siembra y semilleros donde mostramos cómo trabajamos te lo dejamos acá abajo…
Para cerrar
Octubre en la huerta es de los meses más lindos del año: todo empieza, todo es posible y todavía no pasó ningún bicho ni ninguna sequía (jajaja). Sembrá con calma, mirá bien dónde pega el sol y no te olvides de que los errores de este año son los consejos del que viene.
Contanos en los comentarios qué vas a sembrar vos este mes.
Seguimos sembrando…
Seguimos aprendiendo…
Laura y Matías
Alma de Almeyra 🌿


